Ingredientes invisibles - Protesta visible

Scott Evans / Unsplash

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Algunos alimentos son perjudiciales y destructivos. Se puede ayudar a cambiar esto solicitando una ley fuerte que regule justamente la cadena de producción alimentaria y suministro de la UE

Muchos de los alimentos que se adquieren en el supermercado están contaminados con abusos de derechos humanos y daños planetarios. Sin embargo, estos ingredientes “incluidos” pasan a ser invisibles. Con cada bocado, se incluye -sin saberlo- la explotación de personas que trabajan en el sector agrícola o sector alimentario, el envenenamiento del suelo y las aguas subterráneas con pesticidas altamente tóxicos, o el acaparamiento de tierras de la población local. Todo ello para que las grandes empresas y las cadenas de supermercados puedan producir alimentos aún más rápido, obtengan beneficios desproporcionados y abaraten costes (“a coste/costa de otrxs”), sin fronteras. Especialmente, entre los colectivos más vulnerabilizados se encuentran muchos grupos de personas desplazadas o migrantes internacionales afectadas por las prácticas empresariales perjudiciales y abusivas a lo largo de las cadenas de producción y suministro de alimentos.

Descubre qué ingredientes invisibles se esconden en los alimentos. ¡Aprende más sobre los problemas que causan y por qué una normativa fuerte que aborde la cadena de producción y suministro de alimentos de la UE es parte de la solución, y cómo podemos contribuir!

¡Comienza a crear consciencia!

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Lo que se esconde en la comida

El recorrido de los alimentos desde la producción hasta el supermercado, pasando por la transformación o su procesado, es largo. En el sector agroalimentario, las multinacionales utilizan cadenas de suministro complejas, con múltiples subcontratistas que pueden ser difíciles de rastrear, para diluir sus responsabilidades. Las consecuencias negativas de estas actividades pueden ser muy graves al principio de las cadenas de suministro, donde pequeñxs productorxs y lxs trabajadorxs -especialmente los grupos más vulnerabilizados- son explotados con frecuencia o de forma regular y no se les ofrecen condiciones laborales de acuerdo con la ley.

Descubre la historia que hay detrás de los alimentos y qué problemas contienen los siguientes productos.

Una ley sólida europea, y su cumplimiento, sobre la cadena de producción y suministro podría marcar la diferencia. Te explicamos por qué.

Las normativas vinculantes son fundamentales para garantizar unas condiciones de trabajo de acuerdo a las normativas, así como para asegurar la protección del medio ambiente y del planeta: ¡se puede responsabilizar a las empresas por sus actos y prácticas, y exigirles que rindan cuentas de los daños que se producen a lo largo de sus cadenas de producción y suministro y los reparen!
Una normativa fuerte de la UE armonizará las leyes en todos los Estados miembros y creará unas condiciones equitativas, justas, respetuosas y equilibradas obligatorias para todos los actores, incluyendo la protección de los derechos humanos, los derechos de los animales y del medio ambiente.
De igual forma, los grupos especialmente vulnerables que se encuentran en una posición debilitada para defender sus propios derechos necesitan una protección especial, tanto para su defensa como para el cumplimiento de las normativas. Entre ellxs se encuentran en muchos casos personas desplazada o migrantes, pero también pequeñxs propietarixs de tierras y cultivos.

¡Conoce más sobre cómo puede contribuir una ley que regule de forma justa y balanceada la cadena de producción y suministro de alimentos en la UE!

Súmate para exigir una Directiva justa, responsable y equilibrada

Para que las empresas rindan cuentas, se exige una sólida legislación de diligencia de obligado cumplimiento en materia de derechos humanos.

Debido a la magnitud de las violaciones de los derechos humanos y laborales, la destrucción del medio ambiente, así como el apropiación abusiva de tierras, y desplazamientos forzados de personas a lo largo de sus cadenas de producción y suministro, las empresas agroalimentarias deben ser clasificadas como empresas de alto riesgo.

Se deben incluir esfuerzos responsables para garantizar salarios e ingresos justos así como el cumplimiento de los derechos laborales, equitativos y balanceados, asegurar la libertad de expresión, de asociación y la negociación colectiva, prácticas integrales de salud, seguridad y bienestar de todas personas, un estatuto jurídico garantizado, así como la protección contra cualquier tipo de discriminación, especialmente para las personas y grupos más vulnerabilizados.

El proceso de elaboración de este reglamento europeo comenzó en abril de 2020. En marzo de 2021, el Parlamento Europeo aprobó un informe en el que apoyaba unas normas de diligencia debida ambiciosas y sólidas. Ahora corresponde a los comisarios Didier Reynders (Justicia) y Thierry Breton (Mercado Interior) redactar una propuesta de Directiva. La voz de la Vicepresidenta de la Comisión Europea para los Valores y la Transparencia, Věra Jourová, también tendrá un peso extraordinario en este sentido.

Escribe a los Comisarios Reynders y Breton, y a la Vicepresidenta Jourová. Diles que debemos proteger los derechos humanos y el medio ambiente AHORA con una legislación fuerte de diligencia debida. ¡NO MÁS RETRASOS!

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